Una nueva investigación pone de relieve una creciente amenaza para la salud pública: vídeos deepfake generados por IA que suplantan la identidad de médicos reales para difundir desinformación sanitaria y vender suplementos no probados en redes sociales. Verificadores de datos descubrieron cientos de vídeos manipulados que utilizaban imágenes alteradas de reconocidos expertos en salud para promocionar productos dirigidos a problemas como la menopausia, socavando la confianza pública y explotando la supuesta autoridad médica.
La demora en la eliminación de este contenido en todas las plataformas subraya las dificultades en la detección, la rendición de cuentas y la respuesta. Para los comunicadores de salud pública, los hallazgos refuerzan la necesidad de abordar la falsa credibilidad, fortalecer la alfabetización mediática y guiar proactivamente al público hacia información basada en evidencia, a medida que la desinformación impulsada por IA se vuelve más sofisticada y generalizada. Lea más en The Guardian aquí.