Incidentes Asociados

Todos recordamos a Mike Lindell, el desacreditado fundador de MyPillow, quien lo perdió todo luchando por demostrar, contra pruebas irrefutables, que las elecciones estadounidenses de 2020 le habían sido robadas a Donald Trump.
Pues bien, ha vuelto a ser noticia, esta vez por usar IA para presentar sus escritos legales.
Como informó The New Republic (https://newrepublic.com/post/194427/mypillow-ceo-mike-lindell-ai-generated-legal-filing), un juez federal acusó a Lindell de presentar un documento legal con "casi 30 citaciones defectuosas", que uno de sus abogados, Christopher Kachouroff, escribió "utilizando inteligencia artificial generativa".
Imagínese: el informe estaba lleno de citas y casos mal citados, a veces con referencias a jurisprudencia que simplemente no existía: la IA los había alucinado, como suele hacer la tecnología para "completar" su mensaje.
"Si escribes una pregunta legal en el buscador de Google, la IA generativa está lista para responder", explicó la columnista jurídica Virginia Hammerle. Señala que, en un caso similar en Nueva York, un juez federal sancionó a un equipo de abogados y a su firma por entregar un escrito generado por ChatGPT sin verificarlo para detectar errores.
"No fue hasta que este Tribunal preguntó directamente al Sr. Kachouroff si el documento era producto de inteligencia artificial generativa que el Sr. Kachouroff admitió que, de hecho, utilizó inteligencia artificial generativa", advirtió el juez federal. "Dada la omnipresencia de errores en la autoridad legal que se le otorgó, este Tribunal trata esta declaración con escepticismo".
El juez federal ha dado a los abogados de Lindell diez días para argumentar por qué no deberían enfrentarse a un proceso disciplinario. También deben abordar si Lindell tenía conocimiento de que sus abogados utilizaban IA para redactar sus documentos, un nuevo dolor de cabeza para el empresario en apuros.
No es ni de lejos la primera metedura de pata de Kachouroff. Durante un juicio celebrado por Zoom el año pasado, el abogado fue captado relajándose sin pantalones antes de comenzar su contrainterrogatorio. Se trata del último bochorno en una saga legal que ya lleva años para Lindell, quien enfrenta una deuda total de 70 millones de dólares debido a las sanciones derivadas de demandas civiles y una investigación del FBI, tras haber defendido personalmente el fraude electoral de Donald Trump en 2020.
Tras no pagar más de 50.000 dólares relacionados con una demanda por difamación contra la empresa de sistemas de votación Smartmatic a principios de abril, Lindell sollozó diciendo que estaba en la ruina. "Estoy en la ruina", declaró el desacreditado magnate de las almohadas. "No tengo 5.000 dólares ni 5 centavos".
Es una pena, porque si los tuviera, podría estar buscando nuevos abogados, quizás de esos que se dejan los pantalones puestos durante el juicio.