Incidentes Asociados

Paragon Solutions, empresa israelí de ciberseguridad, ha rescindido su contrato de software espía con Italia.
La rescisión se produce tras las revelaciones de que su software de piratería informática de grado militar, Graphite, se utilizó presuntamente para atacar a 90 personas, entre ellas periodistas y activistas, en dos docenas de países. Entre ellas, tres figuras italianas críticas con las políticas del gobierno.
El escándalo del software espía estalló después de que WhatsApp revelara la semana pasada que la tecnología Graphite de Paragon se había utilizado para hackear teléfonos móviles sin el conocimiento de los usuarios.
Según se informa, las víctimas fueron agregadas a grupos de WhatsApp y enviaron archivos PDF maliciosos que infectaron sus dispositivos.
La investigación de WhatsApp, con el apoyo de Citizen Lab de la Universidad de Toronto, descubrió las filtraciones en diciembre, aunque la duración de la vigilancia sigue siendo incierta, según un informe de The Guardian.
Entre los italianos objetivo se encontraba Francesco Cancellato, editor jefe del medio de investigación Fanpage.
Cancellato había expuesto previamente a jóvenes fascistas dentro del partido de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Otros dos objetivos, Husam El Gomati, activista libio, y Luca Casarini, fundador de una ONG, se han opuesto abiertamente a la presunta complicidad de Italia en abusos de derechos humanos en Libia.
La oficina de la primera ministra Meloni ha negado cualquier implicación de los servicios de inteligencia nacionales o del gobierno en las filtraciones. A pesar de esto, se espera que Meloni sea investigado en el parlamento por el presunto uso indebido de software espía.
Una fuente cercana a Paragon, que habló de forma anónima, reveló que la compañía suspendió inicialmente su contrato en Italia como medida de precaución tras conocerse posibles abusos el viernes pasado.
El miércoles, la compañía rescindió formalmente su contrato, alegando violaciones de su marco ético y condiciones de servicio. Paragon se ha negado a hacer comentarios públicos sobre el asunto.
El ataque a personas críticas con el gobierno derechista de Meloni ha aumentado la preocupación por el uso de software espía como herramienta de represión política.
El gobierno italiano, informado por WhatsApp, confirmó que se cree que el número de italianos afectados es de siete.
Las identidades de otras víctimas siguen sin revelarse, aunque, según se informa, pertenecen a varios países europeos, como Alemania, España y Suecia.
La decisión de Paragon de rescindir su contrato con Italia se produce en medio de un escrutinio más amplio. La empresa, recientemente adquirida por la estadounidense AE Industrial Partners, también está siendo investigada por un contrato de 2 millones de dólares con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
El resultado de estas investigaciones, así como el papel de Italia en las filtraciones, sigue siendo incierto. Esta controversia pone de relieve la creciente preocupación mundial por el uso incontrolado de software espía y sus implicaciones para la privacidad y las libertades democráticas.