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El informe de Europol “Evaluación de la Amenaza de la Delincuencia Grave y Organizada en la UE 2025” destaca la “mutación del ADN” de la delincuencia organizada, un alarmante factor desestabilizador para los sistemas políticos democráticos a través de la guerra y las nuevas tecnologías.
Las mafias internacionales se han sumado a la lucha por el poder. Según Europol, la agencia policial de la UE, las actividades delictivas tradicionales se han convertido en armas gracias a la colaboración entre mafiosos y “actores estatales hostiles como Rusia y Bielorrusia”, según funcionarios de Europol.
Catherine De Bolle, directora ejecutiva de Europol, declaró a Euronews:
“Las organizaciones criminales son ágiles, no tienen fronteras y trabajan para desestabilizar. Por eso, las organizaciones criminales siempre buscan oportunidades. Si ven la oportunidad de colaborar con un actor estatal, lo harán si les aporta algo a cambio, si les da dinero, si les da acceso a una infraestructura digital o cibernética de un Estado y pueden utilizar este entorno para su propio beneficio”.
El nuevo informe de la Evaluación de Amenazas de la Delincuencia Grave y Organizada (SOCA) señala que el crimen organizado ya no es una entidad con base nacional y arraigada, como las antiguas mafias. En cambio, se ha globalizado por completo gracias a las nuevas tecnologías y a un ciberespacio que no conoce fronteras.
“Vemos a ciberdelincuentes trabajando durante el día en una infraestructura criminal para un agente estatal. Y por la noche, por ejemplo, llevan a cabo sus acciones (actividades delictivas tradicionales) por su cuenta para obtener beneficios. Así, trabajan para actores extranjeros y para su propio beneficio”, afirma Catherine De Bolle.
Según Europol, el crimen organizado transnacional se ha convertido de facto en una empresa militar privada de guerra híbrida, que alquila sus servicios y redes clandestinas ilegales a agentes estatales. Otro factor relevante que está cambiando la geografía de las amenazas a la seguridad contra las democracias es la inteligencia artificial, que se ha convertido en un arma fundamental de la guerra híbrida y contribuye profundamente al cambio en el panorama de la seguridad, borrando la distinción entre actividades delictivas y operaciones hostiles.
Debido a esta guerra, “sin duda debemos considerar que el crimen organizado en Rusia y Ucrania encontrará nuevas formas de penetrar en la Unión Europea. Estarán muy bien informados sobre ciberseguridad y dispondrán de numerosas armas. Por lo tanto, la vigilancia de este problema será fundamental para el futuro”, explica Catherine De Bolle.
Crimen y guerra: amenazas inminentes para la UE
La amenaza es, como mínimo, desafiante, pero la UE afirma estar preparada para tomar las medidas necesarias. Magnus Brunner, comisario europeo de Asuntos Internos, anunció que el informe SOCA se presentará a los gobiernos de la UE en el Consejo Europeo y que el personal de Europol se duplicará en los próximos años, con un drástico aumento de la financiación. Si bien la Comisión Europea afirma que, por el momento, no se ha decidido la cantidad de dinero necesaria.
En 2024, el presupuesto de Europol ascendió a más de 220 millones de euros.
Uno de los actos más concretos y visibles de guerra híbrida hostil es el uso de la inmigración ilegal para desestabilizar el panorama político de la UE. Es también un ejemplo típico de la sinergia entre el crimen organizado y los actores estatales. Polonia, por ejemplo, ha sido un objetivo importante y ha experimentado flujos masivos de inmigrantes ilegales durante años.
"Es evidente que se trata de una migración artificial, ya que en nuestras fronteras tenemos personas de Somalia, Eritrea, Irak y Egipto, por ejemplo. Esos migrantes deberían llegar por la ruta del Mediterráneo", declaró a Euronews Maciej Duszczyk, viceministro del Interior polaco, y añadió que
"este es el modus operandi de las bandas criminales que cooperan estrechamente con los gobiernos bielorruso y ruso, ya que sin la participación de los actores estatales de Bielorrusia y Rusia, habría sido imposible crear estas rutas migratorias".
Europol también alerta sobre un escenario potencialmente caótico en la Ucrania de posguerra, donde un vacío de poder podría convertirse en el entorno perfecto para las actividades delictivas.