Incidentes Asociados
MILÁN - Las inversiones en criptomonedas anunciadas por la primera ministra Giorgia Meloni y el presidente de la República Sergio Mattarella: parece imposible de creer, de hecho no es nada real. Pero los vídeos publicados en algunos sitios y plataformas eran tan sofisticados que representaban una amenaza real para los bolsillos de los consumidores. Consob bloqueó los anuncios de estos servicios financieros abusivos y posteriormente bloqueó otros cuatro sitios engañosos. Es la primera vez que la Consob bloquea este tipo de publicidad: se trata de hecho de la primera aplicación de la "ley de capital" que atribuye nuevos poderes a la autoridad. Entre ellas se encuentra ordenar a los proveedores de servicios de telecomunicaciones que bloqueen sitios o contenidos que anuncien actividades financieras no autorizadas.
Uno de los videos difundidos -y ocultado- era un deepfake con la primera ministra Giorgia Meloni anunciando un "ingreso garantizado de 40 mil euros al mes" gracias a la plataforma "que ha obtenido la licencia del Estado" y, con la aprobación del banco central, "garantiza sus ingresos". El falso Meloni adopta entonces el tono de un presentador de teletienda, afirmando que gracias a este proyecto "cualquiera tendrá la posibilidad de cambiar su vida para siempre". Pero no cualquiera: el fake explica que hay que darse prisa "porque las plazas son limitadas". Hay otro elemento que nos lleva inmediatamente a la estafa: el del depósito básico de 250 euros. La cantidad inicial solicitada por estas plataformas falsas es siempre esta.
Lo que anunciaban los falsos Meloni y Mattarella
Las increíbles ganancias de las que hablaban los falsos políticos se remontan a un esquema de estafa que ahora está muy bien establecido y que ya hemos visto con Amazon Trading y, más recientemente, con el trading de Fininvest (empresas obviamente inconscientes de la estafa, simplemente explotadas por su notoriedad). Se trata de sitios web ingeniosamente construidos para parecer plataformas comerciales, donde se guía a la víctima paso a paso por teléfono para realizar su primer depósito, casi siempre con una transferencia bancaria a una empresa extranjera inexistente o imposible de rastrear.
Después de esta inversión inicial, el cliente comienza a ver las primeras ganancias en la plataforma y es invitado por su "asistente personal" a recaudar, en lugar de retirar inmediatamente. Las ganancias son de cartón: no hay inversión sino simplemente una persona que da dinero a un delincuente. El consejo de seguir invirtiendo casi siempre se sigue, con la ilusión de que ganar dinero es realmente muy fácil. Al fin y al cabo, los anuncios hablan de 1.275 euros que se pueden conseguir en tan sólo siete horas. El velo de Maya se revela cuando la víctima dice basta, e intenta retirar el dinero ganado: la asistente desaparece y no hay forma de contactar con la empresa, salvo un correo electrónico al que nadie responde. El dinero se pierde.