Incidentes Asociados
Se ha presentado la denuncia presentada ante los Carabineros por el ministro de Defensa Guido Crosetto en la que explica, con más detalles de lo que ya había hecho en las redes sociales, la estafa telefónica en detrimento de la élite empresarial y financiera italiana. El propio ministro ya había anunciado el pasado domingo que presentaría la denuncia. La denuncia ha llegado a los Carabineros y pronto será remitida a la Fiscalía de Milán, donde será presentada ante el fiscal Giovanni Tarzia, coordinado por el fiscal Marcello Viola. Lo escrito en blanco y negro por Crosetto, el perjudicado en el delito de suplantación de identidad, no requiere por el momento una audiencia personal en los próximos días.
El informe reconstruye cómo el grupo -utilizando el nombre del ministro, su personal o un general- intentó recaudar millones de euros a cambio de un rescate para liberar a periodistas fantasmas tomados como rehenes en Oriente Medio.
En su primera publicación en las redes sociales, el ministro escribió: “Prefiero hacer públicos los hechos para que nadie corra el riesgo de caer en la trampa”. Él mismo había aconsejado a Massimo Moratti que corriera a explicar a la policía lo que le había dicho el empresario, cuando para entonces ya había aceptado la petición del falso personal de Crosetto de enviar dos transferencias de 450.000 euros cada una a Holanda (actualización: el dinero ha sido recuperado). Los investigadores tuvieron así la oportunidad de iniciar las pesquisas en momentos en los que los estafadores aún no se imaginaban que habían sido "descubiertos" y seguían "con normalidad" llamando a empresarios adinerados.
Con la denuncia de Crosetto, el número total de casos investigados asciende a siete. Hay denuncias por intento de estafa presentadas por la familia Luxottica-Del Vecchio, por las familias Beretta y Aleotti y por la familia Esselunga-Caprotti, además, por supuesto, de la estafa a Massimo Moratti, quien pagó poco más de 900 mil euros, divididos en dos transferencias bancarias, a una cuenta holandesa. Luego está también el caso de Marco Tronchetti Provera: él también habría recibido una llamada telefónica del falso Crosetto, pero no cayó en la trampa.
Además, podrían sumarse otras denuncias, siempre por intento de fraude, de empresarios cuyos nombres han trascendido en los últimos días, como Diego Della Valle, Patrizio Bertelli, marido de Miuccia Prada y presidente del grupo, la familia Caltagirone y Giorgio Armani. La investigación es por asociación delictiva con fines de estafa agravada y suplantación de identidad y los investigadores buscan al grupo, el dinero y los rastros de los movimientos financieros también con cartas rogatorias internacionales. Estamos esperando respuestas sobre la cuenta holandesa para saber si el dinero de esas dos transferencias de Moratti sigue allí y si ha llegado más dinero. Esto podría llevar a la hipótesis de que se hayan llevado a cabo otras estafas. Si logramos bloquear la cuenta en Hong Kong, podremos saber si también ha llegado algún pago allí.