Incidentes Asociados

EspañolSolo unos días después de que el huracán Helene azotara Estados Unidos, una ola de desinformación inundó Internet. Entre ellas, se encuentran dos imágenes manipuladas digitalmente que supuestamente muestran a un niño angustiado en un bote en medio de las aguas de la inundación.
A primera vista, las imágenes parecen mostrar a un niño con un chaleco salvavidas agarrando a un perro mientras cae una fuerte lluvia de la devastadora tormenta. Sin embargo, una inspección más detallada revela fallas que exponen las imágenes como falsificaciones.
Como informó Forbes, las dos fotos casi idénticas muestran alteraciones significativas. Un problema evidente es que el niño tiene un dedo extra mal colocado en una imagen. Además, lleva camisetas diferentes y está sentada en distintos tipos de botes en cada imagen. El perro en las imágenes también varía ligeramente, con su pelaje que parece más oscuro en la versión más pixelada.
No solo la gente común, incluso el senador de Utah Mike Lee fue víctima de las imágenes manipuladas, compartiendo una en X (antes Twitter) con el título: "Subtitula esta foto". Más tarde eliminó la publicación después de que los usuarios señalaran su falta de autenticidad. De manera similar, un usuario de Facebook compartió la imagen manipulada, pidiendo ayuda para los "bebés y sus familias".
Los expertos advierten que las imágenes alteradas digitalmente que representan desastres pueden tener graves repercusiones a largo plazo. Complican las tareas de socorro, distorsionan las narrativas, erosionan la confianza pública en situaciones de crisis e incluso pueden dar lugar a estafas que explotan la buena voluntad de la gente, aunque no está claro si esta imagen en particular se ha utilizado para recaudar fondos de manera fraudulenta.
Ante la espiral de desinformación que se está extendiendo en torno al huracán Helene, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) ha creado una página de respuesta a rumores. Esta página tiene como objetivo desacreditar las afirmaciones falsas, incluidas las acusaciones de que FEMA está confiscando las propiedades de los sobrevivientes, distribuyendo ayuda en función de criterios demográficos o confiscando donaciones y suministros.