Problema 2291

Cuando pensamos en la seguridad de los vehículos autónomos, generalmente nos enfocamos en garantizar que la tecnología de conducción autónoma de un vehículo sea sólida. Pero, ¿qué pasa si la tecnología de conducción autónoma de alta calidad puede ser saboteada por malos actores desde el exterior? Según una nueva investigación, puede, y las consecuencias podrían ser mortales para los peatones.
La mayoría de las empresas involucradas en la tecnología de vehículos autónomos utilizan la detección y el alcance de la luz (LIDAR) para la navegación. LIDAR, que generalmente toma la forma de un sensor giratorio en el exterior del vehículo, captura constantemente información sobre los alrededores del vehículo mediante la emisión de luz láser. Los reflejos resultantes permiten que el sistema calcule la distancia entre él y cualquier obstáculo presente en el entorno del vehículo. Cuando LIDAR funciona correctamente, ayuda al vehículo a detenerse o cambiar de rumbo para evitar obstáculos en su camino.
Desafortunadamente, es desconcertantemente fácil interrumpir este proceso desde el exterior. Investigadores de la Universidad de Florida, la Universidad de Michigan y la Universidad de Electrocomunicaciones de Japón descubrieron que solo se necesita un láser bien apuntado para confundir el LIDAR de los vehículos autónomos, evitando así que el sistema detecte cosas en su camino. Cuando se sincroniza correctamente, un láser que apunta a un sensor LIDAR que se aproxima crea un punto ciego en forma de cono donde los peatones, el equipo y otros obstáculos no se pueden ver. Esto hace que el vehículo piense que su ruta actual es segura e incluso choca contra lo que se interponga en su camino.
Aunque al principio suena como un láser LIDAR "ciego", este no es el caso. En un experimento que simulaba una interferencia maliciosa, los investigadores probaron el efecto de un láser que apuntaba a vehículos y robots equipados con LIDAR desde aproximadamente 15 pies de distancia. Si bien LIDAR todavía capturó la presencia de obstáculos, inmediatamente descartó esos datos a favor del láser, que esencialmente falsificó un segundo reflejo y codificó los datos del sensor. En simulaciones con vehículos, esto hizo que los peatones en movimiento pasaran desapercibidos, lo que permitió que los vehículos avanzaran hacia una colisión potencialmente mortal.
Es difícil imaginar qué incentivo tendría alguien para causar estragos al inhibir el LIDAR de un vehículo autónomo. Independientemente, los investigadores, que se especializan en inteligencia artificial, ciencia de datos, programación e ingeniería eléctrica, creen que tal interferencia se puede evitar. Los fabricantes podrían actualizar el LIDAR de sus vehículos para incluir detección de sombras falsas o FSD. Esto identificaría y eludiría las "regiones de sombra" causadas por reflejos falsificados, incluidos los generados maliciosamente con láser.