Problema 1214
De un informe del Wall Street Journal del viernes:
Días antes de que el comandante militar libio Khalifa Haftar lanzara una ofensiva para apoderarse de la capital e intentar unir al país dividido bajo su gobierno, Arabia Saudita prometió decenas de millones de dólares para ayudar a pagar la operación, según asesores de alto nivel del gobierno saudí. …
Las potencias extranjeras, incluidos Estados Unidos y la Unión Europea, han considerado a Haftar, cuyas fuerzas controlan gran parte del este de Libia, como un participante necesario en las negociaciones de paz con el gobierno respaldado por las Naciones Unidas en Trípoli. …
Haftar aceptó la reciente oferta saudí de fondos, según los principales asesores saudíes, quienes dijeron que el dinero estaba destinado a comprar la lealtad de los líderes tribales, reclutar y pagar combatientes y otros fines militares.
Daniel Larison, de The American Conservative, agrega:
Emiratos Árabes Unidos ha sido uno de los principales patrocinadores de Haftar durante muchos años, pero el papel de Arabia Saudita como patrocinador en el conflicto ha ido en aumento. Teniendo en cuenta los estragos que esos gobiernos han causado en Yemen y la creciente imprudencia de la política exterior saudí bajo Mohammed bin Salman, no sorprende que los saudíes alentaran a Haftar en su apuesta irreflexiva. Ambos gobiernos se han convertido en los últimos años en las principales fuerzas desestabilizadoras de la región, y el nuevo ataque a Trípoli es el último ejemplo de ello. Al igual que sus anteriores juegos de poder destructivo en otras partes de la región, el ataque respaldado por Arabia Saudita salió mal y fracasó en su cliente.